EL PROCURADOR DE LOS TRIBUNALES

La profesión de Procurador de los Tribunales se regula particularmente en la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ), en la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC) y por su Estatuto Profesional.

El Art. 543 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) establece que:

  1. Corresponde exclusivamente a los procuradores la representación de las partes en todo tipo de procesos, salvo cuando la ley autorice otra cosa.
  2. Podrán realizar los actos de comunicación a las partes del proceso que la ley les autorice.
  3. Será aplicable a los procuradores lo dispuesto en el apartado 3 del artículo anterior (Deber de Guardar Secreto).
  4. En el ejercicio de su profesión los procuradores podrán ser sustituidos por otro procurador. También para los actos y en la forma que se determine reglamentariamente podrán ser sustituidos por oficial habilitado.

No existe duda respecto a la necesidad de contar con un Procurador para agilizar de manera efectiva la tramitación de cualquier tipo de litigio. Las características y los diversos problemas que se pueden encontrar los funcionarios judiciales con respecto a las comunicaciones, en caso de que las realicen de manera directa, dan paso a una serie de inconvenientes dentro del proceso legal que son minimizados, cunado no resueltos, por la figura del Procurador.

Los Procuradores son profesionales del sector de la Justicia que se encargan de informar al cliente, con anticipación al proceso judicial, sobre los costos aproximados de cada procedimiento, además de las posibles consecuencias si se recibe una condena a partir del mismo.

De igual manera, es la figura encargada de agilizar todos los procedimientos correspondientes al acto judicial para los que sus clientes han solicitado sus servicios y han otorgado su representación, desde la interposición de la Demanda hasta el hecho de eliminar los obstáculos que puedan retrasar una Sentencia.

Un Procurador se encarga de los trámites de recepción y firma de los emplazamientos, las notificaciones y otras citaciones, además de garantizar su asistencia a los actos del proceso y cualquier diligencia relacionada con el Cliente.

El Procurador tiene una estrecha relación profesional con el Abogado.

Es obligación del Procurador que el Abogado, designado para la asistencia, dirección y defensa de los Derechos e intereses del Cliente, esté enterado de todas las resoluciones legales correspondientes, comunicándole en todo momento el estado en que se encuentran los procedimientos, así como las decisiones y resoluciones más relevantes.

Además, el Procurador deberá cancelar los costes generados por cada procedimiento (Suplidos), a excepción de la minuta del Perito, en su caso, y la del Abogado, para lo cual el Cliente, previa solicitud por parte del Procurador, deberá entregar al mismo la correspondiente Provisión de Fondos.

Por todos los hechos y documentos de los que hubiese tenido conocimiento como consecuencia de su profesión, el Procurador de los Tribunales tiene la obligación de guardar absoluto secreto.

¿Cuáles son las Funciones más Importantes de los Procuradores?

Las funciones del Procurador de los Tribunales vienen concretadas en el Art. 26 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), entre las principales funciones de un Procurador se encuentran las siguientes:

  • Defender los intereses de sus Clientes con toda la profesionalidad que merece cada caso: desde guardar los secretos profesionales hasta garantizar que el Cliente comprenda cada paso del acto legal.
  • Garantizar su colaboración con los respectivos órganos de la administración de justicia en cada jurisdicción.
  • Seguir el asunto: Seguir un procedimiento judicial implica recibir todas las notificaciones, controlar los plazos procesales que afecten al Cliente, e incluso realizar escritos de trámite que sean necesarios, todo ello en beneficio y defensa de los intereses del cliente.
  • Ofrecer al Cliente en todo momento información real y objetiva acerca del desarrollo del proceso. Esta función, normalmente se lleva a cabo a través del Abogado designado por el Cliente.
  • Cubrir, previa Provisión de Fondos por parte del Cliente, cualesquiera gastos inherentes al proceso.
  • Asistir a las Vistas y demás comparecencias judiciales en las que sea parte. Además de acudir, de manera presencial, a los juzgados a fin de instruirse sobre cada notificación que proviene de los órganos judiciales e impulsar el procedimiento, en caso necesario.

Dentro de las nuevas funciones que deben tener los Procuradores, además de las anteriormente mencionadas, se viene planteando y reforzando la necesidad de que el Procurador de los Tribunales amplíe su labor en los siguientes aspectos:

  • Comunicación, a fin de que las citaciones, emplazamientos y otro tipo de requerimientos tengan el seguimiento correcto, además de que se puedan reducir con ello los tiempos de comunicación.
  • Poder embargar cuentas corrientes y bienes inmuebles.
  • Ampliación de su campo de acción en los procesos de ejecución.
  • Encargarse del depósito y de la administración de bienes embargados, de la mano del colegio de procuradores.
  • Subastas electrónicas.

En definitiva, el Procurador de los Tribunales, que viene prestando sus servicios en beneficio de sus Clientes y de la Ciudadanía en general desde que surgiera la figura en el Derecho Romano -primero bajo la denominación de Cognitor (primer representante del litigante en el pleito), y posteriormente denominado Procurator, principales antecedentes del actual Procurador de los Tribunales-, pasando por el Derecho Visigodo, la Edad media y hasta la actualidad, lejos de ser innecesario, se ha convertido en un profesional indispensable en el ámbito jurídico y de la Administración de Justicia.

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